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November 18, 2012
Dónde Ir
Mexico
Por Esther González y Madelain González
Helnwein en San Carlos
Buscamos por cielo, mar y tierra a la esposa del artista para que nos platicara del Hiperrealismo de su obra.
 La pintura de una chiquilla cabizbaja, con la cabeza vendada y completamente ensangrentada ha dado pie a que la obra de Gottfried Helnwein se tache de pederasta y poco ética. Pero para el artista no es más que el reflejo de la infancia que experimentó en una Viena destruida arquitectónica, cultural y socialmente por la Segunda Guerra Mundial. Y lo ha declarado una y otra vez: su trabajo proyecta la inocencia de un menor ante las injusticias de una sociedad globalizada y la esperanza de que los infantes logren un mundo difere
Ante los juicios en torno a su propuesta, pensamos que no hay nadie mejor para criticar su obra que su propia esposa, Renata Helnwein, a quien localizamos en Irlanda para una entrevista. Renata nos reveló que, para entender su propuesta, Helnwein aconseja hacer observaciones propias con respecto a un tema, enfrentarse a la obra y, si se percibe un sentimiento intenso, entonces se experimenta el mensaje que él quiere transmitir.
También nos contó que, si hay algo que Helnwein no soporta en la vida, son las injusticias, por eso utiliza sus pinturas como una herramienta de comunicación para luchar contra ellas, además de que es un apasionado de la historia, la política, los temas filosóficos y los humanísticos, que inspiran su trabajo.
Helnwein se ha enfrentado a la censura en diversos países europeos, pero en pareja comparten que los sistemas dictatoriales obstruyen al arte, por los mensajes que pueden transmitir. Los nazis, Stalin y Mao lo hicieron, nos cuenta Renata, porque una obra estimula a reflexionar y a pensar por uno mismo. Es por esta razón que ella reconoce que Helnwein crea sus proyectos con toda la libertad posible, sin que nada ni nadie intervengan en el proceso, pues desde pequeño detectó la magia y el poder de una pintura.
Renata expresa que el trabajo de su marido es fascinante, provocativo y único, y que ha transformado de buena manera a quienes lo aprecian, aportándoles una experiencia espiritual.
San Carlos también se rebela
Con la exposición de Gottfried Helnwein, el Museo de San Carlos también rompe esquemas pues, lejos de las curadurías con obras de artistas clásicos, incursiona en proyectos que provocan controversia en los países donde se presentan.
Platicamos con Carmen Gaytán, directora del recinto, quien nos dijo que fue a partir de “Amanecer”, la muestra del artista belga Thorsten Brinkmann –en la que se juega con objetos recogidos de un basurero–, cuando el museo empezó a indagar sobre temas controversiales, lo que atrajo a 18 mil visitantes, en comparación con los mil que regularmente asistían cada mes.
Pero ¿cómo llegaron en esta ocasión a la obra de Helnwein? Susan Crowle, fanática del artista desde hace 24 años, los contactó para que le dieran una oportunidad. El acuerdo fue traer a México la muestra “Fe, Esperanza y Caridad”, que se compone de 34 imágenes hiperrealistas, entre pinturas, acuarelas y fotografías de niños heridos y despojados brutalmente de su inocencia. San Carlos aceptó la propuesta con el afán de sensibilizar a la sociedad mexicana en torno a las problemáticas de violencia, guerra e injusticia que ocurren en el mundo, y que ¡vaya que nos hace falta en este país!
Pero Helnwein no se detiene en cuestión de creatividad, porque –a la par de esta exposición– quizá viste el proyecto que realizó en colaboración con el Museo Nacional de San Carlos, durante su estancia en la capital: los retratos de tres niñas que representan la historia de México, los cuales se imprimieron en lonas de gran formato y se montaron en edificios de la Plaza de la República. A esta exposición se le sumaron 20 fotografías que realizó para la banda de heavy metal Rammstein, y que se encuentran en las instalaciones del Museo de San Carlos y en la galería del Museo de la Revolución, así como la exposición “El canto de la aurora”, en la Galería Hilario Galguera, que incluye su polémico trabajo con dibujos de Disney.
Museo Nacional de San Carlos

Puente de Alvarado 50, col. Tabacalera.

Tel. 5566 8085.

mnsancarlos.com

Mar a dom., 10:00 a 18:00.

General: $31;
domingos, entrada gratuita.




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