01/12/2003
Documentary
Novena Noche de Noviembre
transcript
El arte de Gottfried Helnwein
Gottfried Helnwein – “La Novena Noche de Noviembre” fue siempre un tema que frecuentó mi niñez y mi juventud en Viena. Porque nací en 1948, al finalizar la guerra, y Viena era un lugar oscuro y triste en aquel momento. Recuerdo que de niño, pensaba siempre que había nacido en el limbo. Todos se veían deprimidos, muchas casas derrumbadas aún no habían sido reconstruidas. Y nunca se escuchaba a nadie reír o cantar. Parecía que en Austria luego de la guerra, y creo que en Alemania fue muy similar, las personas habían perdido su memoria, habían perdido la capacidad de hablar, de decir, de reflejar. Era demasiado. Y recuerdo un día en el que vi un par de personas pasar caminando frente a mi casa, y se veían realmente diferentes al resto. Eran muy delgados y muy pálidos, y su manera de caminar era curiosa porque se sostenían el uno al otro, muy apretados, y no miraban a nadie, solo miraban al suelo y caminaban rápidamente. Nadie podía decirme quienes eran. Así que me puse muy insistente de niño y no deje de preguntar. Y era obvio que les costara tanto decir esa palabra y darme una respuesta. Pues esta era: “Son Judíos”.
01/08/2005
Instituto de cultura Superior A,C. Mexico
Gottfried Helnwein - Una expresión del dolor
Michelle Dana Missrie
Mexico
Toda la obra de Helnwein presenta originalidad. Esta es una de las características que hacen que lo podamos definir como verdadero artista; no sólo porque se ha podido apoderar de la técnica a tal punto que pareciera que le pertenece, sino porque además se ha propuesto descubrir y experimentar con distintos soportes y técnicas nuevas. En cada pieza podemos ver la reflexión que plantea sobre lo humano visto por medio del dolor y el sufrimiento; intentando hablar por medio de lo visual lo que los escritores y filósofos plantearon sobre lo utópica que es la sociedad; desmitifica los valores religiosos y cuestiona la moral.
01/10/2012
Museo Nacional de San Carlos, Mexico City
Patomás en Viena
Nicolás Alvarado
No todos somos Patomás pero algunos sí. Yo −lo sé− lo soy. Y Gottfried Helnwein no sólo lo es también, sino que encarna al personaje en tanto primus inter pares (y es que su don artístico habría de salvarlo de su destino perdedor). No miente cuando afirma que su obra trata de la corrupción de la inocencia −todos esos niños mutilados son también metáfora− ni cuando afirma que su agenda es justiciera, que lo que busca es señalar las iniquidades de este mundo, poner ese dedo posmoderno que es el ojo en la llaga siempre abierta que lastra a la realidad. Pero, Patomás al fin, el vengador clama en ese mismo acto venganza para sí mismo: para ese niño que nació donde no debía, en esa Viena de El tercer hombre que es el primero y el último, eterna e inescapable. Y al intentar vengar su triste destino intenta vengar el de todos, trata y falla −pero es noble su fracaso− de redimirnos, de salvarnos, de ayudarnos a huir de nosotros mismos a través de nosotros mismos. Lástima que nadie pueda arrancarnos de este vals, Mephisto Waltz acompasado y mareador al que hemos sido condenados. Doch sind wir alle Wiener?
01/09/2003
el despertador
SOMBRITA EN BOTELLA
Bruno Mazzoldi
september song
Hay de decidirse a creer” (Aira. 51), telenovelas rasas que, en la Buenos Aires de Iris Nieves, “al mismo tiempo que eran de una extravagancia demente, debían ser muy banales, muy esquemáticas, simplificaciones brutales de la realidad, a la medida del más amplio de los públicos” (ib.), Bandagen-Aktionen y hielmos de vendas echándoselas de parificadas por idolatría de lo sobrante sobresaliente y sacrificio de fisonomía en estrictura uniforme, divinamente previsible autosuficiencia de la epidermis (v. Gottfried Helnwein, Marlene, acuarela sobre cartón, 1983) arrugada y rajada en corola de brochazo florecido sin arte ni parte mientras el hombrecito espera el autobús clavándose un Crazy Red 13 (Jolie de Vogue - Nail Polish, Laboratorios de Cosméticos Vogue, Bogotá) de lápiz tan amargo cuanto la mancha del girasol azteca que tiene encima (v. Helnwein, Artaud’s Song, óleo y pastel, 1989), a fin de enganchar la dolorosa cantilena del espinazo, claro está, obscurísimo, espejeante, otro reflejo succionado por faz definida en gasa alquitranosa, ocultos los bulbos oculares, sin tenedor edípico, la gula de sí brillando apenas en el fiel salivar de una tarántula metálica metida en la boca, quizás dispositivo quirúrgico cuya función habitual debería consistir en mantener separados los tejidos, doble erina en el lugar repugnante de lo que ni se come ni se saca, freno o bocado al borde de motes engolados, orzuelo oral, no el tumorcito del párpado sino esa especie de cepo que se utiliza para cazar fieras por los pies (v. Helnwein, Black Mirror V, Cibachrome, 1987).
01/01/2003
teatre nacional
Kleines Helnwein, Rodrigo M. Malmsten
teatrenacional.com > Llistat d'obres de teatre > Kleines Helnwein, Rodrigo M. Malmsten
05/08/2005
De Wikipedia
Gottfried Helnwein
Español
Gottfried Helnwein (nacido el 8 de Octubre de 1948 en Viena) es un pintor, Fotógrafo y artista de performance Austriaco-Irlandés.
"La función del artista es evocar la experiencia del reconocimiento sorpresivo: mostrarle al espectador lo que él sabe pero no sabe que sabe. Y Helnwein es un maestro del reconocimiento sorpresivo."
William Burroughs
Sus primeros trabajos consistían principalmente de acuarelas hiperrealistas de niños heridos, asi como performances - a menudo con niños - en lugares públicos. Helnwein es un Artista conceptual, interesado principalmente en la ansiedad psicológica y sociológica, asi como en temas históricos y políticos. Como resultado de ésto, su trabajo suele ser considerado provocativo y controversial. Helnwein ha trabajado como pintor, dibujante, muralista, fotógrafo, escultor y artista de performance, utilizando una gran variedad de técnicas y medios.
22/12/2005
Transreal Space
Acción:
Derek Fenix
Referentes Conceptuales
Continuando la perspectiva del ritual, Günter Brus, Rudolf Schwarzkogler, Yoko Ono, Saburó Murakami, Atsuko Tanaka, Gottfried Helnwein, Ushio Shinohara, Peter Wiebel, Otto Muehl, Stelarc (en su etapa inicial de Suspension), entre otros, proponen la exposición de un hecho que sucede en tiempo real y que supera la noción de ficcionalidad o emulación.
01/05/2006
spaces.msn.com
Desmascarando a beleza da arte
Daniel Lansky
Estava mexendo nos meus arquivos no computador e achei algumas fotos de desenhos de um artista alemão, meio maluco, Gottfried Helnwein, pintor de tragédias e mazelas sociais, que se baseia no grotesco, no feio, nas escaras da Segunda Guerra Mundial na Alemanha.
30/11/2007
Textos Críticos
EL AUTORRETRATO EN FOTOGRAFIA Y SUS EXPONENTES: Gottfried Helnwein
textoscriticos.blogspot.com
El nuevo arte del dolor, con esta pretensión provoca una serie de experiencias catárticas que permiten hacer una traducción personal de lo que quiere decir, porque a partir de esta provoca en el espectador una sensación que muchas veces es identificada por cualquier hombre que contemple sus obras.
Una simple manifestación artística que permite hacer de una sola imagen algo que sea comprendido por la mayoría. El llanto de un niño es un símbolo universal en el que su comprensión no necesita de idiomas, ni idiosincrasias, es por eso que el arte de Helnwein legitima esta experiencia, porque de entrada el centrarse en el ser humano mantiene una sola lectura; la del ser humano; cualquier dolor y sensación es conocida sin tenerla que haberla vivido. La obra de este artista mantiene siempre la intención de provocar miedos, deseos, dolor y felicidad con la intención de nunca revelar respuestas, sino que siempre formulará preguntas que hagan al ser humano detenerse y observar para entender: ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Por qué lo seguimos permitiendo?
01/01/2007
esferapublica.org
arte, fotografia y el ready made"contemporaneo"
Jorge Peñuela
crítica de la obra.
bogotá fotográfica 2007: no los odiamos por habernos sorprendido desnudos
...No sólo del arte. No es el caso de Witkin. Con Gottfried Helnwein, en la Galería Santa Fe, ocurre algo similar, sólo que este fotógrafo no cuenta con los recursos plásticos de Witkin. Las fotografías de Helnwein recuerdan los cuadros semáforo que tanto crítico Marta Traba, rojos y de enormes dimensiones para atravesársele al espectador, para forzar su admiración.
19/12/2000
LA GUIA
Kleines Helnwein - "No soy muy sumisa"
Mabel Itzcovich
Ganó un premio ACE por su papel en Kleines Helnwein, donde encarna a una niña abusada. Admite que le gustan los personajes femeninos fuertes.
Su gato siamés trata de robar cámara en la sesión fotográfica: extiende su cuerpo como su dueña, se para donde le indica el fotógrafo, mira al objetivo con sus ojos verdes. O deambula llamando la atención por el luminoso departamento donde computadora, libros y revistas expresan el ordenado desorden de esta actriz de 25 años que obtuvo el premio ACE a la actuación en espectáculo off por su labor en Kleines Helnwein, y una invitación para participar con esa obra en el festival Grec 2001, de Barcelona.
16/10/2011
http://artemexicocontemporaneo
El arte contemporaneo en México
by Ian
Arte tradicional VS arte actual, la crítica y el perro que se muerde su propia cola.
Aceptemos pues que Minera acierta al cuestionar la “nostalgia” de los jóvenes, pero no al hablar del no querer ver al “futuro” pues lo que ella llama ver al “futuro” es una opción de herramientas que el artista puede o no aceptar en la búsqueda de un arte que hable de su propia actualidad. Igual de obsoletos son cientos de performance que cuestionables los intentos hiperrealistas de llevar la técnica al extremo sin valores conceptuales, pero como se puede negar los avances de artistas que se entienden a sí mismos como integrales, usando herramientas del conceptualismo y poniéndolas al servicio de la pintura y viceversa, ahí se tiene a Bill Viola bebiendo no solo de una tradición religiosa sino de una estética pictórica, pero quién niega que Gottfried Helnwein ha alcanzado, en la pintura realista un espacio donde lo conceptual y la técnica hacen un equilibrio en obras de múltiples lecturas, que funcionan además como una crónica de nuestro tiempo. Bacon y Freud nunca fueron descalificados, prueban ambos que la búsqueda plástica no ha terminado y corresponde a la complejidad del pintor la complejidad de la obra, y a un equilibrio con su técnica la elaboración de poderosas respuestas plásticas a cuestionamientos contemporáneos. ¿Daría lo mismo que fueran una fotografía?
01/10/2012
Museo Nacional de San Carlos, Mexico City
Gottfried Helnwein. Algunas notas de vida
Marco Antonio Silva Barón
2012 Se lleva a cabo la primera exposición individual en Latinoamérica: Fe, esperanza y caridad, que es presentada en el Museo Nacional de San Carlos de la ciudad de México.
Al mismo tiempo se lleva a cabo una muestra en la Galería Hilario Galguera y en el Monumento a la Revolución Mexicana, Galería Cimentación
04/10/2012
Museo Nacional de San Carlos, Mexico City
Helnwein, espejo del vacío
Luis Alberto Ayala Blanco
Lo que quiero insinuar es que el humor, con todo lo trágico que conlleva, es la sustancia que corre por las venas del cosmos. Dios es una caricatura de lo divino. Nosotros, como los dioses, somos personajes de un cómic que los mitos relatan desde tiempos inmemoriales. Helnwein parece mostrarnos que la imagen es anterior al hombre y a los dioses. El humor es el hálito que circunda a la creación. La risa de los dioses resuena en los oídos de los niños cuando éstos deciden emprender sus juegos. Gottfried Helnwein se limita a jugar con ellos, como un niño más.
02/10/2012
Museo Nacional de San Carlos, Mexico City
Fe, esperanza y caridad: la mirada de Helnwein en México
Susan Crowley
El arte es un ritual que pretende recordarnos eso que somos pero que hemos olvidado. Niños mexicanos, en toda su fragilidad y transfigurados por el proceso artístico, serán representados. La violencia existe, es algo que no puede soslayarse, cuando tratamos de negarla o le volteamos la cara para no verla, lo único que logramos es permitir que se propague como la peste. Esos niños, una vez captados por la cámara de Helnwein, quedan transformados, dejan de ser ellos mismos para devenir iconos. En cada imagen tendremos la oportunidad de detenernos para ver y así dejar de ignorar lo que es obvio y salta a la vista. Creando un equilibrio entre el vacío y la forma se muestran para mostrarnos “algo”. La representación es simulacro y en ese simulacro se puede ver más de lo que imaginamos. A nuestro paso, en los sótanos del Monumento a la Revolución y a lo largo de su explanada, iremos encontrando las imágenes de niños que en cada mirada nos dejarán intuir aquella unidad que se rompió en el origen, ilusión que debe permanecer en el mundo aunque sea como representación artística. “Los niños de México contienen en su rostro —dice Helnwein— todo el peso del tiempo…”, también contienen la historia, los mitos, todo eso que se ha callado pero que debe contarse, de nada sirve tratar de negar o dar la espalda a la belleza que estas imágenes representan, por eso miran así, porque guardan los secretos de la historia y las historias que jamás se contaron. Hoy vuelven a tomar un sitio. El sacrificio se ha realizado.
01/01/2012
Museo Nacional de San Carlos
Museo Nacional de San Carlos, espacio abierto al diálogo
Carmen Gaitán Rojo
Directora
Unidos los esfuerzos del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, del Gobierno del Distrito Federal —a través de su Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda—, de la Galería Hilario Galguera, del Monumento a la Revolución Mexicana, Galería Cimentación y del Instituto Nacional de Bellas Artes —por medio del Museo Nacional de San Carlos—, es que ha sido posible que hoy sea realidad la curaduría de Susan Crowley, quien logró reunir 34 piezas colosales y 14 fotografías del maestro Gottfried Helnwein. El entusiasmo y entrega de un sueño acariciado por la curadora desde 1988, cuando por primera vez se topó con los rostros gigantes de niños en Colonia, Alemania, y quiso traerlos a México, presentarlos ante la sociedad mexicana, finalmente se ha logrado tras veinticuatro años.
01/01/2000
El Instituto Hemisferico de Performance y Politica
* DECONSTRUCCION DE UNA OBRA TEATRAL: "KLEINES HELNWEIN"
Fotógrafa: ELISABET MOSCONI Director de la obra: RODRIGO MALMSTEN
Una mujer que vive como una niña; un hombre que vive como un niño; una entidad ("Kleines" es el adjetivo alemán neutro: lo pequeño) Se trata de una víctima, aunque también de un posible victimario. Tal vez en su historia, sus padres hayan ejercido abuso de poder sobre este NIÑO-HOMBRE o esta NIÑA-MUJER. Tal vez no hubo padres, sino una figura real de nuestro reciente pasado histórico, responsable de haber deformado a este individuo-Sujeto-Personaje, convirtiéndolo en un ser perverso y dulce, en un asesino posible. PRESA-PRESO. EN UNA ATOMOSFERA INFANTIL úUNA HABITACION DEGRADADA A UN METALICO CLIMA CASI DE LABORATORIO ú KLEINES HELNWEIN SE MIRA; ES SU PROPIO ESPEJO. ES NUESTRO PROPIO ESPEJO. Monstruo repudiable y Triste: KLEINES HELNWEIN. ¿Pseudo-Mädchen? ¿Soledad? ¿Suerte de vivisección del imaginario infantil, la otra cara de Heidi o la novicia rebelde? ¿Fragmentación oscura? ¿Víctima y futuro victimario? ¿Quién podría responder estas preguntas? Si KLEINES HELNWEIN "es" violencia.
Rodrigo Malmsten, director.
01/01/2000
www.geocities.com
Gottfried Helnwein o la gran mordedura a los sentidos
Rodrigo M . Malmsten
Gottfried Helnwein,
Un bello grito en la oscuridad de la noche
La mariposa negra, la mas bella
Estremecedor, sencible y temido, amado y repudiado,
Arrebato, a la historia su sombra, para poder exponerla y destriparla, siempre
Sutrajo de la medicina su imbecil ortopedia hasta convertirla en la burla del hombre.
El trabajo de Helnwein, es un panoptico de los deseos mas oscuros del hombre,
De lo que muchos no queremos ver de nosotros mismos.
Desacraliza idolos contemporaneos, un ejemplo de ello es La religiones y Los Dioses
Con su obra arranca de raiz la mascara de nuestra sociedad
Ha Fotografiado el lado mas estupido de las estructuras de poder para reirnos de las mismas y para temerles
Conoci a Gotfried hace algunos pocos anos, aprendi a conocerlo a descubrirlo, en el bello intento por diseccionar su maravilloso trabajo.
A partir de el, comence a escribir, su pintura una bella mordida, un bello y duro golpe en el corazon de mi craneo, un tiro de bala en el rostro del espectador,
en donde a traves de ella, de su obra, pude ver mi sombra en la tarde mas luminosa que he tenido.
La obra de Gottfried, del maginifico artista Helnwein, mi infancia que nunca se aleja, luego Kleines Helnwein, de la cual soy el autor, el director, de esa pieza teatral maldita.Mi primer pieza teatral, acepatda el publico y repudiada, por el publico, temida en las estructuras de los festivales internacionales de teatro, rechazada por la censura en plena democracia en Argentina, pais en el cual naci y creo creci.
Kleines Helnwein, Kleines Gottfried o Helnwein-Malmsten o Malmstein, Rodrigo Helnwein, escupidos, admirados, repudiados, respetados, temidos.
Goffried Helnwein, Marco Polo de la psiquis del hombre, del hombre lobo cazador de hombres, un brillante y helegantisimo artista, que con su arte muestra la cara mas oscura de la sociedad en la cual el hombre habita y en la cual el hombre muere.
Sobre las ruinas del mundo, sobre la devastacion del hombre por el hombre Gotfried Helnwein sera el espejo mas nitido de la voracidad de nuestra contemporaneidad.
Rodrigo M . Malmsten.