November 5th, 2008
Diario de Xalapa
Emmanuel Cruz: el arte sin límites
Mario Ocádiz
Los artistas plásticos Arturo Rivera, Rafael Cauduro, Luis Fracchia, Santiago Carbonell, Gottfied Helnwein, Dalí y Rembrandt influyen en la carrera de Emmanuel Cruz; el muralismo, en especial el realizado por David Alfaro Siqueiros, también ubica un eco importante en su quehacer.

Xalapa, Veracruz.- Muchas palabras han volado desde mi primera conversación con el artista plástico Emmanuel Cruz Muñoz, dos años, siete exposiciones, más de 40 creaciones entre pinturas, dibujos e instalaciones hablan de un talento aplicado a la pasión por el trabajo artístico. Hoy vuelvo a encontrarme no sólo con el artista sino con el ser humano, el padre de familia y con los personas que representan su unidad y su eje: Karina Vázquez, su esposa, e Isaí, el hijo de

La entrevista se ubica en la casa de Emmanuel, espacio donde también está su taller. Ahí puedo ver por primera vez parte de las obras realizadas por él para la exposición colectiva Seis espejos de signos, a presentarse en el World Trade Center de la ciudad de Veracruz, a partir de mañana (también participan en esta muestra Israel Barrón, Edgar Cano, Flavio Díaz, Hiram Dante Cuervo y Robin Matus).

Los inicios de Emmanuel en la pintura están en su niñez, cuando sus padres le fomentaron el interés por las artes, incluso, las primeras nociones del dibujo las recibió de su padre, Miguel Angel Cruz, quien a su vez fue alumno de maestro escultor Nacho Pérez.Los artistas plásticos Arturo Rivera, Rafael Cauduro, Luis Fracchia, Santiago Carbonell, Gottfied Helnwein, Dalí y Rembrandt influyen en la carrera de Emmanuel Cruz; el muralismo, en especial el realizado por David Alfaro Siqueiros, también ubica un eco importante en su quehacer.

En sus creaciones recientes destacan las características del realismo, como son la fuerza expresiva del cuerpo, la piel y el rostro humano, el empleo del scorzo y el anamorfismo mezclados con la continua búsqueda en la identidad, ya sea la propia, la del otro o los otros.

Lo anterior implica su definición personal de lo que significa ser artista:

"Yo concibo la idea de ser artista como lo hacían las culturas prehispánicas, en especial la tolteca y náhuatl, para quienes ser creador era completamente distinto a como se entiende en occidente. El ideal de la vida era la flor y el canto donde la existencia era cantar así como hacer poesía. El objetivo era expresar vida, fue un ideal que lo llegaron a alcanzar y al cual llamaban 'toltécatl' (artista en náhuatl).Nosotros somos parte de la naturaleza, tenemos la responsabilidad de crear y hacer, es una voz que genera un ansia de sentir, yo creo también que esa es una finalidad, ser coherente con lo que dices, haces y piensas. Lo anterior es algo que pretendo porque para ellos el ser artista era la persona quien se amonestaba a sí misma al reconocer sus propias habilidades. Eso es lo que plasmaba en la serie Corazón endiosado; en esa exposición nació toda esta idea de encontrar un sentido más profundo al arte. Primero es buscar el porqué de la necesidad, después de la amonestación viene el diálogo interno, luego sigue platicar con tu corazón y llegas a endiosarlo como lo mencionaba Miguel León Portilla. Después de eso plasmas ese diálogo y lo haces tangible".

Hemos entrado al espacio de la identidad, tema constante en exposiciones como En la Migra, Matices totonacas, además de Corazón y Rostros Mayas.

"Significa recrear las realidades sociales en las que vivimos, a partir de eso surgen las inquietudes de recrear a un México rojo como el que estamos viviendo todos ahora. La violencia y las corrupciones son cada vez más vivas, la gente las ve más directas, se trata de cuestionar esa parte que es producto de las muchas guerras internas en el país; se trata de encontrarnos con nosotros y arreglar nuestros problemas no vendando los ojos para evitar querer ver las cosas como son. Se trata de buscar esas verdades en la sociedad y es por ello que estoy plasmando eso en la pintura, ella funciona como un espejo donde podamos ver esa otra cara percibida por nosotros; es como estar en un cuarto de espejos".

Emmanuel estudió Pintura en la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana y meses atrás tuvo la experiencia de ser profesor de educación artística en una escuela primaria, lo que le permitió sensibilizarse y entender la importancia de la percepción y capacidad expresiva de los niños; el hecho de enseñar fundamentos de la cultura y la creación plástica fue para él mostrar a los niños una posibilidad de vida.

¿Cuál es el papel de la cultura en medio de esta crisis que estamos pasando como país?"En este momento es cuando debemos tener más canales de expresión; la cultura es como una especie de terapia para la sociedad. Es como una persona que a través de un terapeuta busca sacar todos los problemas internos, de sanar, de encontrar ese diálogo interno. Es lo que hace un terapeuta, él te va conduciendo para encontrar solución a tus problemas, la cultura asume esa función y es más cuando se debe sentir y percibir para que la gente pueda encontrar sus propios canales de expresión".¿Cuál es la definición de ti mismo como ser humano?"Yo creo que mis pinturas son una extensión de mí y es algo que nunca voy a poder ocultar, siempre voy a reflejar esa parte que soy y por un lado tal vez lo pueda explicar en las obras. Por ejemplo, la primera exposición individual, Eco de la creación, mostró ese nacimiento biológico y simbólico, que era entrar de lleno a este mundo de arte y creación. Soy una persona muy sensible hacia todas esas cosas pero no tengo una sensibilidad cursi sino más bien me concibo como una persona crítica y entonces también manifiesto el no estar de acuerdo en unas cosas a través del arte".Mientras este momento transcurre, Karina nos observa y escucha, al mismo tiempo Isaí, de cuatro años de edad, juega alrededor nuestro."Trato de no ser repetitivo, quiero que se vea como un árbol del cual nace una nueva rama y que a lo mejor viene de una misma raíz o planta, pero esa hoja nunca va a ser igual a otra, me gusta estar en esa diversidad".Emmanuel invitó a su esposa, Karina Vázquez, para hablar sobre cómo ha sido su experiencia de vida en torno a las artes. Ella dijo:"Con Emmanuel he aprendido más a valorar el arte, antes para mí no era tan trascendente, pero ahora juega en mi vida un papel muy importante, a tal grado que en mi trabajo como socióloga yo incluyo el arte.Es una retroalimentación muy buena porque aunque ejercemos disciplinas muy diferentes, nos hemos nutrido a partir del arte. Ser la esposa de un artista plástico te cambia la forma de vida en muchos sentidos; es un volcán que siempre está buscando esa fuga o escape, también es muy divertido. Emmanuel es una persona con mucha energía, tiene el talento, lo hace bien y sobre todo tiene las ganas y la pasión, siempre está buscando, es como un continuo iniciar; yo pienso que un artista no puede decir que ya terminó una etapa, creo que un artista siempre empieza a partir de una nueva exposición".Emmanuel intervino: "En cuanto a la obra, yo soy el canal que lo está plasmando, pero atrás de mí está mi esposa y mi hijo Isaí, además de muchas personas. Las obras se van nutriendo de las ideas de Teté y en su formación crítica, eso también me ha ayudado mucho, el interés que tenía con ella lo he consolidado. Con ella, las creaciones adquieren mayor fuerza y también es mi principal crítica, siempre es un constante diálogo al realizar lo que queremos decir, en esa constante comunicación se va creando y por eso los procesos creativos son muy enriquecedores".Los artistas plásticos Edgar Cano y Flavio Díaz no sólo comparten contigo la etapa universitaria y algunos proyectos artísticos, también la amistad y la expresión hiperrealista en la pintura, ¿cómo defines a esa generación de la cual formas parte?"En una entrega total al arte y en un aprendizaje mutuo, yo he aprendido mucho de Cano y Flavio, también ellos aprenden de nosotros como familia. A partir de eso es también viene la búsqueda por la creación y el arte y por lo que conlleva el ser artista, ser aclamado o admirado no va con nosotros".Ustedes tres abrazan al hiperrealismo, ¿eso fue una coincidencia?"Fue algo muy natural, es como si alguien aventara semillas y crecieran de forma similar. En el hiperrealismo encontré un lenguaje más abierto a muchos públicos, a muchas maneras de reconocerse, vuelvo a esa analogía del espejo porque es más fácil que te llegues a identificar. También es una punta de lanza que llega hasta tu inconsciente, el hiperrealismo está ahí latente y partir de eso se generan otros mundos pictóricos, ya sea expresionistas, simbólicos o metafísicos; es un lenguaje con el cual surge una identificación natural como cuando encuentras a tu pareja, ubicas en ella muchas cosas que te hacen sentir bien, estable y vivo".¿Buscas cubrir nuevas expectativas en el hiperrealismo mexicano?"Siento que no se trata de cubrir una meta, cubrir algo que la gente está pensando, más bien es el dejar fluir, crear tal y como decía Omar Gasca: ser un misil y provocar algo cuyo resultado no sabemos pero aquí no puedes detenerte para pensar mucho en eso".Tu esposa concibe el ser artista como un comenzar constante, ¿cómo complementarías ese significado Emmanuel?"Teté tiene toda la razón, ser artista es un eterno retorno, como el mito del perpetuo comienzo".Eso viene también del pensamiento indígena..."Y de muchas otras culturas donde el futuro ni siquiera lo concebían porque era siempre el eterno retorno, nos lo dice el sol, la luna, la naturaleza. Es un eterno renovar, el paso de la muerte a la vida, el sol nace, se oculta, viene la noche y se cierra otro ciclo el cual está dentro de otro más, así es, esto es una constante búsqueda.Estas creaciones no son para una élite selecta quien pueda entender estos códigos, sino más bien nacen para llegar hasta donde sea posible rompiendo barreras porque realmente el arte no debe tener límites, al contrario, entre más pueda fluir esta energía que es materializada en una creación y así poder llegar a más fronteras, eso es lo más importante, es como cuando nace un arco iris y quisieras que todos lo vieran".Recuerde que la obra de Emmanuel Cruz Muñoz podrá ser apreciada a partir de mañana en la exposición colectiva Seis espejos de signos en el World Trade Center de Veracruz, en compañía de Israel Barrón, Edgar Cano, Flavio Díaz, Hiram Dante Cuervo y Robin Matus.